La primera vez que fui a un baile tenía quince. Nunca había tomado alcohol (salvo un vaso de cerveza con Sprite que me sirvió mi viejo en un asado y nunca terminé), nunca me había puesto zapatos altos, nunca había ido a ningún lado de noche con mis amigues. No me acuerdo qué me puse, … Sigue leyendo 360 grados
